Elabora una estrategia de Marketing de Contenidos impecable

Elabora una estrategia de Marketing de Contenidos impecable

Para elaborar una estrategia de Marketing de Contenidos impecable debemos partir de una premisa un tanto paradójica: no existe una estrategia de Content Marketing cuyo éxito esté garantizado. Es por ello que debemos hacer del esfuerzo continuado y de la paciencia dos de nuestras principales virtudes (colocándolas a la misma altura que nuestras aptitudes para redactar o que nuestra creatividad).

Dado que el Marketing de Contenidos es una disciplina que forma parte de un todo más amplio, el llamado Inbound Marketing, son muchos los factores (y actores) que influyen en la confección de una estrategia y la puesta en práctica de la misma. Para llegar a tener éxito es imprescindible atender y cuidar cada uno de estos factores de manera exhaustiva y seguir una metodología de forma sistematizada.

En definitiva, el Marketing de Contenidos es mucho más que la mera redacción de artículos con las miras puestas en un público concreto: antes de lanzarnos a escribir es preciso, por más creativos y excelentes redactores que seamos, pasar por una serie de pasos. Veamos a continuación cuáles son los fundamentales.

Análisis de la competencia y capacidad autocrítica

En primer lugar, debemos tener muy claro qué lugar ocupamos en nuestro sector en el momento y el panorama presentes. Para ello, es necesario que estudiemos con minuciosidad a nuestra competencia: sobre todo nos fijaremos en la directa, claro, pero también hemos de estar muy atentos a aquellos otros competidores que estén destacando por abrir nuevas dinámicas de interacción con los usuarios. Solo de este modo podremos saber qué funciona y qué no, cómo están reaccionando los usuarios ante ciertas temáticas y formatos, qué caminos se proyectan en el futuro como los potencialmente más rentables, etc.

Estudio minucioso de nuestro target

Asimismo, en este análisis previo estudiaremos a nuestro público objetivo como si la vida nos fuese en ello (porque, al menos en el plano profesional y efectivamente, es así). Hemos de plantearnos ciertas cuestiones y estudiar las respuestas que obtengamos a las mismas. Por ejemplo: ¿qué puede mover a un usuario a leer un artículo escrito por uno de nuestros redactores? ¿Lograremos despertar su interés de cara al CTA (Call To Action) incluido en dicho artículo para que este sea efectivo? ¿Cómo vamos a mantener motivado y activo al usuario una vez nos conozca (es decir, cuando haya entrado en nuestro site)? ¿Estamos elaborando una estrategia de Marketing de Contenidos demasiado agresiva (es decir, ¿serán conscientes nuestros clientes de que están siendo llevados a través de un camino ya prefijado de antemano)?  

Tras realizar este estudio lograremos dar con nuestras Buyer Persona, es decir, con aquellos arquetipos de clientes que representan de manera certera a cada uno de los segmentos en los que hayamos dividido nuestro target. Solo de esta forma seremos capaces de elaborar contenidos que les resulten de valor y les muevan a formalizar las acciones hacia las que los hemos encauzado.

Define tu objetivo con minuciosidad

Aunque el objetivo del Content Marketing está muy claro (generar y difundir contenido que atraiga a nuestro target y lo transforme en leads cualificados y en suscriptores), esta meta es demasiado genérica: debemos definir con claridad qué es lo que queremos conseguir con nuestra estrategia y, más concretamente, con cada una de las campañas de Marketing de Contenidos que lancemos. Es más, partiendo de dichos objetivos intentaremos afinar todavía más para dar con ‘microobjetivos’: aquello que buscamos obtener con cada uno de nuestros artículos (y cada una de nuestras newsletters, de nuestras entradas en Instagram, de nuestras publicaciones en Facebook, etc.), para de este modo guiar de manera precisa a los usuarios a los que hayamos conseguido embarcar en el ciclo de compra delimitado en nuestro Plan de Marketing.

Dicho de otro modo: no solo debemos saber cómo captar a nuevos clientes y consolidar a los ya existentes, sino que tenemos que tener muy claro en qué punto del Funnel (o embudo) y del proceso Inbound se encuentran, para así incidir en ellos e incitarlos a dar el siguiente paso (en la dirección que deseemos). Llegados a este punto, será necesario acudir a las distintas técnicas de monitorización y medición para que nuestra estrategia de Marketing de Contenidos avance sin desviarse de los parámetros preestablecidos.

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